
República Dominicana se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos del Caribe para la inversión extranjera directa (IED), especialmente en el sector inmobiliario.
Según datos recientes, la IED en el país alcanzó los USD 4,390 millones en 2023, y una gran parte se ha canalizado al desarrollo de nuevos proyectos turísticos, residenciales y de uso mixto. Esta inyección de capital no solo dinamiza la economía local, sino que también eleva los estándares constructivos, promueve la innovación y genera empleo.
Los inversionistas, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa, encuentran en el país un entorno estable, con incentivos fiscales, seguridad jurídica y una ubicación privilegiada. Además, el auge turístico y la constante demanda de segundas viviendas fortalecen la confianza en el mercado.
La inversión extranjera no solo construye edificios, también construye confianza y desarrollo. El reto está en mantener condiciones que sigan atrayendo capitales que impulsen un crecimiento sostenido y equilibrado.